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viernes , 14 de agosto de 2020

Jurisprudencia Familia

Título: Si las dos partes en un proceso de divorcio contencioso con varias causales apelan la sentencia, el Tribunal no incurre en vicio extra petita, al reconocer la causal invocada por una de las partes

SALA PRIMERA DE LO CIVIL, DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. Fallo de 21 de marzo de 2018.

“La representación judicial del recurrente afirma que en la resolución que acusa incurre en el vicio de extra petita, toda vez que se disuelve el vínculo, pero basados en una causa que no fue la pretendida por su mandante.

En el recurso sometido al análisis de la Sala, vemos que al explicar la infracción del artículo 991 del Código Judicial el letrado de la firma Barrancos y asociados sostiene que, al haberse desestimado el trato cruel invocado por la contraparte, y tras haberse declarado la disolución del vínculo por la causal invocada por su defendido en la demanda principal, el análisis quedaba limitado a confirmar si se habían configurado los presupuestos de esta última causal, es decir, la separación de hecho por más de dos (2) años.

Si la parte demandada en el libelo primigenio era la señora D.H.H. y ella, no sólo contestó la demanda, sino que reconvino, alegando la causal de trato cruel, contenida en el numeral 2 del artículo 212 del Código de Familia, y apeló del fallo de primera instancia que desestimaba el trato cruel y declaraba disuelto el vínculo por separación de hecho por más de dos (2) años; mal puede decirse que el ad quem estaba limitado solo a determinar si en efecto se habían configurado o no los presupuestos de esta última causal, prevista en el numeral 9 del artículo 212 del Código de Familia. La apelación en este escenario no habría tenido ningún sentido.

No está demás recordar que el artículo 1148 del Código Judicial establece que la apelación se entiende interpuesta solo en lo desfavorable al apelante, en este caso D.H.H., y el superior no podrá enmendar o revocar aquello que no es objeto del recurso, salvo que en atención a la reforma, sea indispensable.

En este sentido, se lee que el petitum del recurso de apelación consiste en que sea revocada la sentencia y se declare disuelto el vínculo por la causal más grave (numeral 2 del artículo 212 del Código de Familia) y que hallado culpable el demandante original, como consecuencia, le otorgaran pensión a la apelante por razón de enfermedad y ancianidad.

Tal y como se aprecia con claridad, el fallo emitido por el Tribunal Superior de Familia no rebasó las pretensiones de la apelante. Los magistrados del Tribunal Superior de Familia examinaron el expediente y resolvieron con miras en la disconformidad de la apelante.

Distinto es que el ad quem no hubiese encontrado fundadas las razones y los argumentos de la apelante, a que hubiese estado restringido a comprobar la causal invocada por el demandante en la demanda original, no siendo él quien apeló. Un fallo del Tribunal Superior de Familia limitado a confirmar la configuración de los presupuestos requeridos para que se reconozca el divorcio según el numeral 9 del ya citado artículo 212, habría sido incompatible con el petitum del recurso mismo.

 

Título: El término de prescripción para accionar la impugnación de paternidad se fija en un año, contados a partir del reconocimiento del menor.

SALA PRIMERA DE LO CIVIL, DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. Fallo de 6 de abril de 2017.

“Al analizar las constancia procesales, esta Sala considera que el Ad quem solo tomó en cuenta el derecho a la identidad y del origen establecidos en nuestra Constitución Política y en los Convenios internacionales, lo cual, si bien resulta de suma importancia, omitió al momento de dictar la Sentencia lo establecido en el artículo 282 del Código de la Familia, sobre la Prescripción de la Acción de impugnación de paternidad, la cual ya se encontraba prescrita, pues cuando se produce el reconocimiento de la menor H.S.P.R., esto es, el día 1 de julio de 2004, ya el señor M.R.M. tenía pleno conocimiento que él no era el no era el padre biológico y a pesar de ello la reconoció de manera voluntaria para que la señora A.P.S. no tuviera ningún vínculo con el papá biológico de la menor.

De lo expuesto, queda de manifiesto para la Sala, que al analizar la norma de derecho que se estima infringida, es decir, el artículo 282 del Código de la Familia, el término de prescripción para accionar la impugnación de paternidad se fija en un (1) año, contados a partir del reconocimiento de la menor. Por tanto, tomando en cuenta que la menor fue registrada el 1 de julio de 2004, fecha en que los señores M.R.M. y  A.P.S. mantenían una relación sentimental, y que la presentación de la demanda se realizó el 26 de marzo de 2013, fecha en que ya la pareja no sostenía ningún vínculo sentimental, puesto que la separación se realizó en el año 2007, la impugnación de paternidad alegada ya se encontraba prescrita desde el año 2005, así como lo estimó el Tribunal Ad quem en la resolución recurrida.”

 

Título: El artículo 284 del Código de la Familia reconoce varios supuestos para empezar a contar el término de prescripción de la acción de impugnación de paternidad.

PLENO DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA. Fallo de 29 de noviembre de 2017.

“Hemos hecho referencia a estas normas, pues ninguna debe verse aislada de la otra. Cuando se trate de un proceso de impugnación de la paternidad, el juzgador no debe desconocer ninguna de ellas y deben ser analizadas en su conjunto.

A juicio de esta Corporación de Justicia, el Tribunal Superior de Niñez y Adolescencia, al momento de emitir la decisión objeto de amparo, no tomó en cuenta lo que establece el artículo 284 del Código de la Familia, que reconoce varios escenarios, entre ellos, el referido término de un (1) año, contados a partir del reconocimiento o desde el cese del vicio del consentimiento, que guarda relación con el error en el otorgamiento de ese consentimiento.”

 

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