La Política Nacional sobre Drogas de Panamá 2026-2036 es un instrumento estratégico que expresa la voluntad del Estado, de enfrentar uno de los retos complejos de la sociedad mediante una visión sustentada en evidencia.
Esta Guía refleja las prioridades de los actores decisorios políticos del país y que están contempladas en la última Estrategia Nacional de Drogas del período 2012-2017, siendo estas el abordaje del fenómeno de las drogas de manera integral, desde todas sus dimensiones, de toda su complejidad y desde sus dos grandes frentes, reducción de la demanda y control de la oferta de drogas y delitos conexos, además de la promoción de la participación activa de los diversos actores sociales relacionados directos e indirectamente en la reducción de los efectos negativos que el fenómeno de las drogas tiene sobre a saluda, la seguridad, la economía y la gobernabilidad del pueblo panameño.
Además, plasma el desarrollo de un conjunto de iniciativas interinstitucionales e intersectoriales tendientes a prevenir el consumo de drogas, dando prioridad a la población infanto-juvenil, entre otras poblaciones vulnerables y prioriza la recuperación integral y la integración al mercado productivo nacional de las personas tratadas por uso y abuso de sustancias lícitas e ilícitas, respetando los derechos humanos, la diversidad y el género de cada individuo.
Paralelo a compromisos internacionales, las metodologías de monitoreo y los estándares para la formulación de políticas públicas han evolucionado, motivando una actualización del marco estratégico nacional.
En el 2030, la Política Nacional sobre Drogas de Panamá, se implementará en el marco de la realidad socio económica del país, contribuyendo a la estrategia de la disminución de la oferta, en pro del fortalecimiento de la salud integral de la población, por medio de programas de prevención, en contra del consumo y delitos relacionados con drogas.








