Desarrollo de juicios simulados fortalece competencias en litigación oral
marzo 18, 2026

Los días sábado 7 y 14 de marzo se realizaron los juicios simulados correspondientes a la tercera fase del Curso Teórico-Práctico de Técnicas de Interrogatorio y Contrainterrogatorio, organizado por el Instituto Superior de Formación de Fiscales del Ministerio Público y la Sección de Asistencia a Juicio de la Fiscalía Metropolitana, una iniciativa del Despacho Superior en el marco de la implementación de la Resolución N.° 2 de 5 de enero de 2026.

La actividad contó con la participación de 52 funcionarios, quienes fueron distribuidos en grupos para asumir activamente los distintos roles de los intervinientes en un juicio oral. Esta fase tuvo como propósito principal que los participantes ejercieran directamente las funciones propias del litigio, permitiéndoles fortalecer sus competencias prácticas y consolidar los conocimientos adquiridos durante las etapas previas del curso.

A partir de casos previamente asignados, se propició la aplicación integral de las técnicas estudiadas en un entorno controlado, pero alineado con las condiciones reales de una audiencia de juicio oral. Durante el desarrollo de los juicios, los participantes ejecutaron todas las etapas procesales, incluyendo la presentación de alegatos de apertura y clausura, interrogatorios y contrainterrogatorios a testigos y peritos, introducción de documentos y evidencias materiales, así como la formulación de objeciones.

El tribunal estuvo conformado por los fiscales Yamileth Pimentel, Frederick Montero y Jaime Barahona, quienes, en su calidad de facilitadores, observaron y evaluaron el desempeño de los participantes. Entre los aspectos valorados se incluyeron la correcta aplicación de las técnicas de interrogatorio y contrainterrogatorio, el manejo oportuno de objeciones, la adecuada incorporación de evidencia material y demostrativa, la coherencia de la teoría del caso, así como las habilidades de expresión oral, argumentación jurídica.

Esta fase práctica permitió identificar fortalezas y oportunidades de mejora en el ejercicio de la litigación oral, consolidándose como un espacio clave para el aprendizaje significativo.