sábado 18 de noviembre de 2017
  • jueves 11 mayo , 2017

42 años de prisión para atracadores de bote de pescadores

Una condena de 42 años de prisión tendrán que purgar Antonio Conquista Carupia, alias “Pómulo” y Alexander Emir Arboleda Membache por los delitos de homicidio y robo,  en perjuicio de Reynaldo Arenas Andillas (q.e.p.d) y otras 3 personas más, quienes se encontraban a bordo de un bote pescando al momento de ser atracados.

La investigación se inició de oficio el 26 de enero de 2010, con el reconocimiento y levantamiento del cadáver en Isla Iguana, corregimiento de Río Congo, de Reynaldo Arenas (q.e.p.d), quien falleció a consecuencia de un impacto de arma de fuego en el rostro; mientras que otro de los pescadores resultó herido con esquirla de proyectil de arma de fuego en la cabeza.

De acuerdo a los testimonios de los sobrevivientes, se encontraban pescando cuando los abordó otro bote con varios sujetos enmascarados, quienes dispararon perdigones con una escopeta, causándole la muerte a uno y herida a otro de los pescadores, inmediatamente fueron despojados de su embarcación, de los productos de la pesca y sus pertenencias; siendo dejados a su suerte en Isla  Iguana, Río Congo.

Durante la audiencia la representante del Ministerio Público,  Eyda Gallardo, explicó que los hechos probados son constitutivos de los delitos de homicidio agravado porque los agresores se acercaron a los pescadores, arremetieron contra ellos disparando, causándole la muerte a uno y por robo agravado porque estos sujetos enmascarados despojaron a las víctimas de su bienes con violencia, incluso causando lesiones.

El Segundo Tribunal Superior de Justicia anotó que los sucesos se registraron en el Golfo de San Miguel, por tanto constituye territorio de la República de Panamá; además concluyeron que los hechos fueron realizados a bordo de una embarcación panameña, de modo que es aplicable a la ley nacional.

Finalmente, la fiscal indicó que no figuraban causas de justificación, inimputabilidad, ni eximentes de culpabilidad a favor de los encartados.

I. Del Vecchio